UNA HISTORIA DE PASION COMPARTIDA.
“Espero que este año sea un año de reencuentro, queremos calificar a los play-off a como de lugar, a diferencia del año pasado queremos empezar a repuntar desde la inauguración” comentaba nervioso Lino Mercante, directivo de los Industriales de Ciudad Progreso, en la apasionada rueda de prensa que se llevaba a cabo con motivo de la presentación de jugadores, esto a pocos días de iniciar la temporada Nacional de Béisbol Invernal. Al escuchar esta respuesta los reporteros solo sonríen irónicamente, esto pone mas nervioso aun a Lino Mercante que no antes de terminar de pasar un trago de agua siente una cuchillada en el pecho al escuchar la siguiente pregunta; “¿Cómo quieres que este pase a play-off si estas desarmando el equipo de la temporada pasada”?, esto lo preguntaba Pepè Lavian, un duro periodista que ha seguido a los Industriales desde su inicio, critico en sus comentarios, pero conocedor del béisbol como ninguno en la regiòn, cansado de tantas malas temporadas del equipo; Mercante un joven empresario que había venido de la Ciudad enviado por los dueños del corporativo al que pertenecía el equipo con la misión de llevarlo a ser protagonista por primera vez en su ya larga historia llena de fracasos; “El equipo no se esta desarmando, estamos renovando, posición por posición, el manager “chico” Renteria, esta haciendo un gran trabajo de pretemporada, esperemos la paciencia de toda la ciudad como de la prensa para continuar haciendo nuestro trabajo, por lo pronto señores hay muchas cosas que hacer, les agradecemos su presencia y no olviden pasar por sus acreditaciones a las oficinas del club, buenas tardes” se despedía nervioso Lino después de 2 horas de constantes preguntas y 4 botellas de agua, sale a un paso apurado sin voltear a ver a nadie rumbo a su camioneta donde lo espera Linda su joven esposa de apenas unos 24 años con quien recién había contraído nupcias.
“No voy a poder” decía Lino a su esposa ala vez que se hacia un largo silencio dentro de la camioneta, “ La gente aquí es muy dura, este equipo lo es todo para la Ciudad, quizás no estoy preparado para esto, mañana hablo con los del corporativo y nos regresamos a la Capital, con suerte y me regresan mi puesto” a lo que Linda comentó, “Mi amor, no te derrotes, todavía ni siquiera empieza la temporada, tienes todo mi apoyo, estamos tu y yo en este momento pero por favor no te caigas, aquí tenemos todo, lo más importante, nos tenemos a nosotros”. Al momento que llegaban a su casa después de una agitada jornada de trabajo, la casa apenas estaba tomando forma después de que Linda tenia ya una semana de haber llegado a Ciudad Progreso para alcanzar a Lino.
Ciudad Progreso, era una Ciudad joven de apenas unos 40 años que se había formado gracias a un proyecto de un presidente de la republica donde encontraba una ciudad perfecta para la actividad de la industria, formada por inmigrantes de otras partes del país que buscaban hacerle honor al nombre de la ciudad y salir adelante en el laborioso y fuerte trabajo de la industria, parte del desarrollo de la ciudad fue la iniciativa de la gente de hacer un estadio de béisbol para traer un equipo propio de la muy famosa Liga Nacional de Béisbol Invernal(LNBI), así pocos años después se terminó de construir “La Caldera”, un pequeño estadio pero muy cómodo que sirvió más adelante como casa de los Industriales, que había sido enviado por la compañía acerera que era una de las industrias mas grandes de la ciudad y a su ves unos de las principales fuentes de trabajo. Toda la población había puesto sus esperanzas en esta nueva ilusión para la ciudad y así empezaba la historia de los Industriales hace 25 años.
“Rafa, levántate, acuérdate que tienes compromiso a las 7 , se te va a hacer muy tarde” gritaba la esposa de Rafael Chávez, el auxiliar de Lino Mercante, que al escuchar la voz temeraria de su esposa se levanta casi automáticamente a la vez que le viene a la mente su compromiso, “ a la madre, las 6:30” exclama sorprendido Rafael , rápido comienza a vestirse con lo primero que encuentra, Rafa como le decía la mayoría de la gente, era una persona tímida de unos 35 años, la timidez la provocaba su aspecto físico ya que era un poco bajo de estatura y su vestimenta nunca estaba a la moda, tal vez si a la moda de la universidad donde había estudiado su doctorado en mercadotecnia, esto gracias a la beca que consiguió para poder irse al extranjero. “Tengo que ir por el novato”, Rafa se refería a que acatado la orden de Lino de ir a recibir a la Terminal de autobuses a Memo Fernández, novato del año en la Liga Universitaria, liga semillero de la LNBI, Memo con apenas 21 años dejó su pueblo en busca de una beca en la capital, lo cual lo había conseguido con éxito y en su primer temporada se consagro como uno de los màs grandes prospectos de la LNBI, Memo jugaba el Jardín Central al igual que su ídolo, Oscar Valadez, un veterano de 12 temporadas en la liga, líder en cuadrangulares de por vida, que curiosamente fue reclutado por los Industriales después de que su equipo los Pelícanos de Carminia lo dejaron como agente libre. Valadez le dio 7 campeonatos a Carminia y el individualmente tenia 5 campeonatos de bateo, misteriosamente los pelícanos lo habían dejado fuera argumentando que el veterano ya no estaba en sus planes.
Memo con maleta al hombro, al notar la tardanza del emisario a recibirlo y con un hambre endemoniada después de 8 horas de pesado viaje en autobús, buscaba en los diferentes puestos algo que comer, que coincidiera con su presupuesto y que no se pasara de los 5 dólares con los que llegaba a Progreso. En eso estaba cuando escuchaba un grito que lo alertaba “Memo!!” que venia de un desesperado Rafa que al ver la hora y pensando en la represalia de su jefe se apuraba a localizarlo, “Rafa que gusto verte” decía Memo, “que bueno que viniste tu por mi” exclamaba el novato al reconocer al que lo buscó tantas veces en su universidad a reclutarlo, y después de un amistoso abrazo y un apretón de manos Rafa se disculpó por la tardanza, y Memo burlonamente le contestaba “ No te preocupes Rafa, pero para evitar burlas debiste haber salido con los zapatos iguales” a la vez que señalaba el calzado de Rafa que con las prisas se puso diferentes zapatos, uno negro en un pie y uno café en el otro que ni siquiera hacia juego con su vestimenta obscura. Se escucharon las risas de la gente que se dio cuenta de la situación y Rafa sonrojado se dirigió rápidamente a su automóvil con las maletas de Memo.
Al margen de la vergüenza ya rumbo al estadio Rafa le explica todo lo que tenia que hacer a Memo durante su primer jornada de entrenamiento, “hoy toca entrenar temprano, por ordenes de “Chico”, apenas tienes tiempo de llegar a cambiarte y ponerte a la orden del manager”, el novato ni tardo ni perezoso preguntó con ansiedad, “¿Valadez ya esta entrenando?”, “Si” contesta Rafa, “Valadez llegó casi desde el primer día de la temporada, yo no quisiera decirte esto pero pues va a estar muy difícil que juegues”. Fue el fin de la platica ya que ambos se quedaron pensativos, Memo pensando en la ilusión de que estaba apunto de conocer a su ídolo y Rafa pensando en la ruta más rápida para llegar al estadio a tiempo y evitar el regaño de su jefe.
“Espero que este año sea un año de reencuentro, queremos calificar a los play-off a como de lugar, a diferencia del año pasado queremos empezar a repuntar desde la inauguración” comentaba nervioso Lino Mercante, directivo de los Industriales de Ciudad Progreso, en la apasionada rueda de prensa que se llevaba a cabo con motivo de la presentación de jugadores, esto a pocos días de iniciar la temporada Nacional de Béisbol Invernal. Al escuchar esta respuesta los reporteros solo sonríen irónicamente, esto pone mas nervioso aun a Lino Mercante que no antes de terminar de pasar un trago de agua siente una cuchillada en el pecho al escuchar la siguiente pregunta; “¿Cómo quieres que este pase a play-off si estas desarmando el equipo de la temporada pasada”?, esto lo preguntaba Pepè Lavian, un duro periodista que ha seguido a los Industriales desde su inicio, critico en sus comentarios, pero conocedor del béisbol como ninguno en la regiòn, cansado de tantas malas temporadas del equipo; Mercante un joven empresario que había venido de la Ciudad enviado por los dueños del corporativo al que pertenecía el equipo con la misión de llevarlo a ser protagonista por primera vez en su ya larga historia llena de fracasos; “El equipo no se esta desarmando, estamos renovando, posición por posición, el manager “chico” Renteria, esta haciendo un gran trabajo de pretemporada, esperemos la paciencia de toda la ciudad como de la prensa para continuar haciendo nuestro trabajo, por lo pronto señores hay muchas cosas que hacer, les agradecemos su presencia y no olviden pasar por sus acreditaciones a las oficinas del club, buenas tardes” se despedía nervioso Lino después de 2 horas de constantes preguntas y 4 botellas de agua, sale a un paso apurado sin voltear a ver a nadie rumbo a su camioneta donde lo espera Linda su joven esposa de apenas unos 24 años con quien recién había contraído nupcias.
“No voy a poder” decía Lino a su esposa ala vez que se hacia un largo silencio dentro de la camioneta, “ La gente aquí es muy dura, este equipo lo es todo para la Ciudad, quizás no estoy preparado para esto, mañana hablo con los del corporativo y nos regresamos a la Capital, con suerte y me regresan mi puesto” a lo que Linda comentó, “Mi amor, no te derrotes, todavía ni siquiera empieza la temporada, tienes todo mi apoyo, estamos tu y yo en este momento pero por favor no te caigas, aquí tenemos todo, lo más importante, nos tenemos a nosotros”. Al momento que llegaban a su casa después de una agitada jornada de trabajo, la casa apenas estaba tomando forma después de que Linda tenia ya una semana de haber llegado a Ciudad Progreso para alcanzar a Lino.
Ciudad Progreso, era una Ciudad joven de apenas unos 40 años que se había formado gracias a un proyecto de un presidente de la republica donde encontraba una ciudad perfecta para la actividad de la industria, formada por inmigrantes de otras partes del país que buscaban hacerle honor al nombre de la ciudad y salir adelante en el laborioso y fuerte trabajo de la industria, parte del desarrollo de la ciudad fue la iniciativa de la gente de hacer un estadio de béisbol para traer un equipo propio de la muy famosa Liga Nacional de Béisbol Invernal(LNBI), así pocos años después se terminó de construir “La Caldera”, un pequeño estadio pero muy cómodo que sirvió más adelante como casa de los Industriales, que había sido enviado por la compañía acerera que era una de las industrias mas grandes de la ciudad y a su ves unos de las principales fuentes de trabajo. Toda la población había puesto sus esperanzas en esta nueva ilusión para la ciudad y así empezaba la historia de los Industriales hace 25 años.
“Rafa, levántate, acuérdate que tienes compromiso a las 7 , se te va a hacer muy tarde” gritaba la esposa de Rafael Chávez, el auxiliar de Lino Mercante, que al escuchar la voz temeraria de su esposa se levanta casi automáticamente a la vez que le viene a la mente su compromiso, “ a la madre, las 6:30” exclama sorprendido Rafael , rápido comienza a vestirse con lo primero que encuentra, Rafa como le decía la mayoría de la gente, era una persona tímida de unos 35 años, la timidez la provocaba su aspecto físico ya que era un poco bajo de estatura y su vestimenta nunca estaba a la moda, tal vez si a la moda de la universidad donde había estudiado su doctorado en mercadotecnia, esto gracias a la beca que consiguió para poder irse al extranjero. “Tengo que ir por el novato”, Rafa se refería a que acatado la orden de Lino de ir a recibir a la Terminal de autobuses a Memo Fernández, novato del año en la Liga Universitaria, liga semillero de la LNBI, Memo con apenas 21 años dejó su pueblo en busca de una beca en la capital, lo cual lo había conseguido con éxito y en su primer temporada se consagro como uno de los màs grandes prospectos de la LNBI, Memo jugaba el Jardín Central al igual que su ídolo, Oscar Valadez, un veterano de 12 temporadas en la liga, líder en cuadrangulares de por vida, que curiosamente fue reclutado por los Industriales después de que su equipo los Pelícanos de Carminia lo dejaron como agente libre. Valadez le dio 7 campeonatos a Carminia y el individualmente tenia 5 campeonatos de bateo, misteriosamente los pelícanos lo habían dejado fuera argumentando que el veterano ya no estaba en sus planes.
Memo con maleta al hombro, al notar la tardanza del emisario a recibirlo y con un hambre endemoniada después de 8 horas de pesado viaje en autobús, buscaba en los diferentes puestos algo que comer, que coincidiera con su presupuesto y que no se pasara de los 5 dólares con los que llegaba a Progreso. En eso estaba cuando escuchaba un grito que lo alertaba “Memo!!” que venia de un desesperado Rafa que al ver la hora y pensando en la represalia de su jefe se apuraba a localizarlo, “Rafa que gusto verte” decía Memo, “que bueno que viniste tu por mi” exclamaba el novato al reconocer al que lo buscó tantas veces en su universidad a reclutarlo, y después de un amistoso abrazo y un apretón de manos Rafa se disculpó por la tardanza, y Memo burlonamente le contestaba “ No te preocupes Rafa, pero para evitar burlas debiste haber salido con los zapatos iguales” a la vez que señalaba el calzado de Rafa que con las prisas se puso diferentes zapatos, uno negro en un pie y uno café en el otro que ni siquiera hacia juego con su vestimenta obscura. Se escucharon las risas de la gente que se dio cuenta de la situación y Rafa sonrojado se dirigió rápidamente a su automóvil con las maletas de Memo.
Al margen de la vergüenza ya rumbo al estadio Rafa le explica todo lo que tenia que hacer a Memo durante su primer jornada de entrenamiento, “hoy toca entrenar temprano, por ordenes de “Chico”, apenas tienes tiempo de llegar a cambiarte y ponerte a la orden del manager”, el novato ni tardo ni perezoso preguntó con ansiedad, “¿Valadez ya esta entrenando?”, “Si” contesta Rafa, “Valadez llegó casi desde el primer día de la temporada, yo no quisiera decirte esto pero pues va a estar muy difícil que juegues”. Fue el fin de la platica ya que ambos se quedaron pensativos, Memo pensando en la ilusión de que estaba apunto de conocer a su ídolo y Rafa pensando en la ruta más rápida para llegar al estadio a tiempo y evitar el regaño de su jefe.
Continuará...